Close Encounter

For a few years ago, we could feel the whales up close. We have regulations for ships not to approach the whales, but no regulations yet for that whales do not come to the ships... 

It was like half past ten when a pair of curious whales surrounded the boat, I was at the top of the boat, clearly saw air bubbles and when they went out that unmistakable light turquoise, creating fins chest in water. 
 

I thought that the whales would approach that is common but then move away immediately. But it was not the case. These whales left in the bow of the boat, sunk in this place and could continue their movement around the boat until I go somewhere else very soon. When the whales came to the surface, tourists could clearly see from the bottom appeared. 

Tourists could see the whale in the water and feel the breath out of it, always screaming. It was a very exciting time, and we enjoyed for fifteen minutes until they decided to leave. When whales were near me, find the captain of the vessel and another tourist, he was close to me, standing up, like meditating on what he had observed, I do not know what time left his cabin located on the first floor the small vessel of ten meters and decided to take the top spot for whale watching. Definitely, although we have spent many years watching whales, we never feel, admire and become a tourist.

The most intriguing was that we went on a sightseeing tour and were observed.

Desde Ecuador,

Cristina

Puerto López, 14 julio del 2011

Encuentro cercano…

Desde hace pocos años atrás, hemos podido sentir a las ballenas de muy cerca. Tenemos reglamentación para que los barcos no se acerquen a las ballenas, pero no hay reglamentación todavía para que las ballenas no se acerquen a los barcos…

Era como las diez y media de la mañana cuando un par de curiosas ballenas rodearon el bote, como estaba en la parte superior de la embarcación, claramente veía las burbujas de aire y cuando iban a salir ese inconfundible color turquesa claro, que crea las aletas pectorales en el agua.

Pense que las ballenas se acercarían que es frecuente, pero se alejan inmediatamente. Pero no fue el caso. Estas ballenas salian en la proa del bote, se hundían en este mismo lugar y podía seguir su movimiento alrededor de la embarcación hasta que volvía a salir en algún otro punto muy cercano.  Se hundían pero al salir a la superficie, se podía ver claramente como desde el fondo aparecían.

 

Los turistas que podían observar a la ballena dentro del agua y sentir su soplo fuera de la misma, gritaban siempre. Fue un momento sumamente emocionante, y lo disfrutamos durante quince minutos hasta que decidieron irse.  Cuando las ballenas se fueron, me llamó la atención, encontrar al capitán de la embarcación como otro turista, el estaba cerca a mí, de pie, como meditando lo que había observado, no sé a qué momento abandono su cabina localizada en el primer piso de la pequeña embarcación de diez metros y decidió tomar el mejor puesto para ver a las ballenas. Definitivamente, aunque llevamos muchos años viendo ballenas, nunca dejamos de sentir, admirarnos y convertirnos en un turista más.

Lo más curioso fue descubrir que fuimos en un tour de turismo y fuimos los observados.

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